martes, 29 de abril de 2014

Utensilios para tu kefir de agua


Los utensilios con los que el hongo va a estar en contacto es muy recomendable que no sean metálicos ya que pueden cortar la fermentación de nuestro kefir, así que intenta usar plástico o madera.

- Colador de plástico
- Lengua de silicona o paleta de madera
- Botes de cristal



¿Cómo estimular el crecimiento de tus granos de kefir de agua?


En términos generales, siempre que hagamos kefir de agua, sus gránulos o granos tenderán a crecer y aumentar en tamaño y cantidad, aunque en algunos casos pueden disminuir o continuar sin modificar su número o tamaño.
En este apartado os daremos unos consejos para hacer crecer vuestros granos de kefir.
Dar tiempo al kefir para crecer
Si acabas de comenzar a cultivar tus granos de kefir, hay un tiempo de adaptación para tus granulos, por lo que no se multiplicarán adecuadamente. Normalmente suelen tardar de 6 a 8 semanas en multiplicarse de forma significativa.

Alimenta y cambia de agua tus granos regularmente

Deberás cambiar el agua de tu kefir cada 24 o 48 horas para prevenir que les falte azúcar para alimentarse. Una vez que los granos no tienen comida (azúcar), los hongos y bacterias que contiene el kefir pueden desequilibrarse y tu kefir no se desarrollará de una forma tan efectiva. La rapidez con la que los granos consumen el azúcar, dependerá del calor al que esté la habitación donde éstos se encuentran. En periodos calurosos como el verano, es mejor cambiarle el agua cada 24 horas, mientras que en invierno se puede hacer cada 2 días.

Solo agua y azúcar
Los zumos naturales de frutas suelen ser muy ácidos, y aunque queden muy ricos los zumos fermentados por kefir, no se puede abusar de esta práctica, ya que puede alterar los granos de kefir y su estado de salud, por lo que dejarían de multiplicarse. Por esto mismo, si hacemos cualquier bebida fermentando zumos naturales en el kefir, no debería hacerse más de 2 ciclos seguidos sin alternar con un ciclo o dos de agua azucarada, para que nuestro kefir pueda recuperarse del esfuerzo.

No utilizar miel

La miel es un antibacteriano y antifúngico, por lo tanto recomendamos no usar miel, ya que puede debilitar y afectar a nuestros granos de kefir, ya que éstos están formados por bacterias y hongos.

Usar la proporción correcta de agua y azúcar
Aunque nos podemos sentir tentados a reducir la cantidad de azúcar usada en nuestros granos de kefir, esto se traduce en el detrimento de la salud de nuestros granos de kefir. Nosotros recomendamos usar 1/4 de taza de azúcar (50 gr) por cada 250ml de agua (o taza de agua) para asegurar la cantidad de azúcar que los granos necesitan para alimentarse. También es importante tener la cantidad correcta de granos de kefir en el tarro. Algo así como 3 o 4 cucharadas de granulos serían suficientes para 250/500ml de agua.
Elige un punto cálido para tu fermentación
A los granos de kefir les gusta el ambiente cálido para poder reproducirse. Suelen crecer mejor entre los 20 y 25 grados centígrados. Evita siempre que les dé la luz directa del sol para que no se sobre-calienten.
Mantener tus granos de kefir fuera del frigorífico

El lugar ideal para tus granos de kefir es la encimera de la cocina a temperatura ambiente, y que sean alimentados con agua a temperatura ambiente cada 24 o 48 horas. 

Si están en una habitación muy fría o en la nevera, entran en estado de hibernación y dejan de fermentar mientras que sigan en ese medio. La refrigeración de los granos de kefir puede debilitarlos si lo hacemos de forma repetida, por lo que aconsejamos que estén en estado de hibernación el menor número de veces posible, ya que esto puede afectarles. Refrigerarlo sólo en situaciones cuando estemos fuera de casa por largas temporadas.

Elige agua de alta mineralización


El kefir de agua se beneficia del agua con alto contenido en minerales, por lo que recomendamos usar un agua mineral y no agua de baja mineralización u osmotizada (tales como el agua de las jarras Britta o similares). 

Si utilizamos agua de baja mineralización, entonces podemos compensarla con un azúcar integral con alto contenido en minerales. 

Podemos usar cualquier agua mineral embotellada, y no se recomienda el uso del agua de grifo, ya que contiene cloro y flúor que pueden dañar gravemente nuestros granos de kefir.

Elige azúcar con alto contenido en minerales
Azúcar moreno, azúcar integral, panela, melaza de caña... generalmente están menos procesadas y contienen un mayor número de minerales, por lo que contribuyen a una mejor salud de nuestro kefir.


Qué agua y qué azúcar usar para nuestro kefir


Tanto el agua como el azúcar que utilicemos para crear nuestro kefir de agua importa para el resultado final, el sabor y para la salud de nuestro kefir.


Elegir un tipo de azúcar entre la variedad existente
Hay múltiples opciones a la hora de elegir el mejor azúcar para hacer nuestro kefir de agua.
La primera opción es usar azúcar blanco, que es el más económico, aunque recomendamos que sea azúcar blanco ecológico si es posible para evitar la exposición de nuestro kefir a todos los químicos que contiene un azúcar no ecológico. El azúcar blanco le dá a nuestro kefir un sabor suave y lo hace perfecto como base para limonadas y otras bebidas que podemos hacer a partir del kefir de agua una vez éste ha fermentado.
En segundo lugar, podemos utilizar azúcar inegral, azúcar moreno, panela o similares las cuales dan a nuestro kefir un sabor más intenso que gusta a muchos.
No recomendamos usar miel para hacer kefir de agua ya que como el kefir está hecho de bacterias y hongos, la miel contiene propiedades antibacterianas y antifungicas, por lo que con el tiempo puede debilitar y dañar gravemente a nuestro kefir. 
Qué agua elegir a la hora de hacer el kefir?

El kefir de agua se beneficia del agua con alto contenido en minerales, por lo que recomendamos usar un agua mineral y no agua de baja mineralización u osmotizada (tales como el agua de las jarras Britta o similares). 

Si utilizamos agua de baja mineralización, entonces podemos compensarla con un azúcar integral con alto contenido en minerales. 

Podemos usar cualquier agua mineral embotellada, y no se recomienda el uso del agua de grifo, ya que contiene cloro y flúor que pueden dañar gravemente nuestros granos de kefir.

Y una vez aclarado el tipo de azúcar y agua... nos ponemos manos a la obra!!

Introducción al kefir de agua

El kefir o kéfir, o también llamado tibicos, son una mezcla de bacterias y levaduras que se encuentran en una matriz de polisacáridos creada por bacterias.

Los microbios presentes en el kefir actúan en simbiosis para mantener un cultivo estable, semejantes a masas gelatinosas compactas de color blanquecino o amarillento, translúcidas u opalescentes de forma irregular y tamaño variable. El kefir puede fermentar en diversos líquidos con contenido de azúcares, alimentándose del azúcar para producir ácido láctico, etanol y dióxido de carbono, lo que hace que el agua esté carbonatada.
El contenido de alcohol es generalmente mínimo, alcanzando menos del 1%.


El kefir de agua contiene bacterias como los Lactobacilos, por lo que es muy beneficioso para sus consumidores, ya que pueden encontrar en el kefir de agua los probióticos necesarios para contribuir al equilibrio de nuestra flora intestinal y potenciar nuestro sistema inmune.
Si se embotella, el producto terminado producirá una bebida carbonatada; por ello, puede ser una alternativa a refrescos (sodas) para niños y adultos; y si los mezclamos con frutas, zumo de limón, naranja o cualquier sabor que le queramos dar, haremos una bebida gaseosa natural la mar de buena para el paladar y nuestra salud.